Tu mente tiende a comportarse como un limpiaparabrisas: va y viene, nunca se queda quieta. Salta del presente al pasado, y otra vez al futuro, sin pausa.
En el pasado está todo lo que ya te hicieron. Pero esa información es irreal. De todos modos como ya te lo hicieron, tu mente está todo el tiempo suponiendo que te lo van a hacer de nuevo. ¡No sabés lo feliz que serías si pudieras frenar ese limpiaparabrisas, si pudieras detener las interferencias de la mente, y vivir en el presente perpetuo! Aveces se complica, es cierto, porque la mente es persistente, y quiere ir y venir.Pero esa es tan solo la mente. No el ser. Tenés que frenar ese movimiento para poder ser feliz. Si entendés esta verdad te vas a ahorrar quince viajes de meditación al Tíbet. Lo único que importa es lo que pasa ahora. No lo que pasó, ni lo que va a pasar, que son dos ilusiones.
¿Qué elegís para ese momento?
No hay comentarios:
Publicar un comentario